Parece que la historia está para despreciarla. Los marineros de hoy en día no saben quién fue Magallanes. Los tercios ya sólo se beben en los bares. Los sevillanos creen que el Adriano más ilustre que salió de sus tierras fue el lateral del barça. Y lo que es peor, algunos miembros de la plantilla Askista han olvidado la biografía del equipo más temido del Este de Madrid.
El Asko de Gama ha ganado dos ligas en dos distritos diferentes, ha marcado más de 300 goles en 3 temporadas, ha llegado a las cuartos de final de la Copa Marca, ha tenido que volverse sin jugar 4 veces por la temerosa incomparecencia del rival, se ha enfrentado a equipos con profesionales en sus filas y les ha hecho dudar de sus cualidades, ha ganado en campos nevados, mojados y secos, ha resistido plagas de lesiones y expulsiones, ha tenido en plantilla a algunos de los mejores jugadores de fútbol sala que hemos visto, y a otros tantos que han venido Domingo tras Domingo desde pueblos lejanos, en bus o cercanías, sólo para vestirse de rayas 50, 20 o 5 minutos a la semana.
La quiniela histórica del Asko está escrita con un millón de unos, alguna equis, y escasísimos doses. De este club, no se duda. Porque está por encima de sus jugadores. Vivirá más que su actual plantilla. El hijo de Fernando vendrá a parar penaltis cuando su padre use las manos para ponerle pañales a sus nietos, el pequeño Juanetilla vendrá de Santander para jugar con el Asko los Domingos, Cadenitas Junior se dejará sus pequeños huevos por el Asko e insultará al árbitro con el acento gallego de su madre, Mini Lord Askus se enfundará la askista sin sacarse el piti de sus resacosos labios, Juanito Carrillo acudirá al Eva Perón a formar pareja de ataque con su padre, que seguirá octogenariamente atlético, e incluso la pequeña Mokolora animará al equipo y será el juguete sexual de nuestros descendientes.
De todas las cosas que ha hecho el asko, se puede tolerar fallar, empatar, o incluso perder, pero jamás olvidar. La historia del Asko está para recordarnos cómo se juega a este bendito deporte. Así que menos dudas por dos míseras derrotas en un mar de bajas y lesiones. Menos lamentos y más orgullo, que esto es el Asko, y el honor de jugar en él brilla en nuestro curriculum con mayor lustre que DDB, Exact Change, KPMG, y Ernst&Young juntos.
Hijos del Asko, no tengáis miedo. Hay un viento histórico que os empujará de nuevo a la victoria.

No lo voy a negar, empizo a ponerme nervioso con tanta derrota seguida. Si, ya se que son solo dos, pero escuezen. A Bogart siempre le quedaria Paris, y a los Askistas, a la espera de futuros exitos, siempre nos quedaran cronicas epicas como la presente. Levantan nuestro orgullo!!!
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