
La estricta realidad cartográfica dice que el Coliseum Eva Perón está al
Este de Madrid. Sin embargo, la sensación de los aficionados es que el
estadio se encuentra en algún árido lugar al oeste de Wisconsin. Un estado
lejano y sin ley en el que una cuadrilla de desalmados bandidos siembra el
pánico a base de certeros balazos. Dan tanto miedo que en los carteles pone
"No se buscan".
Las casacas a rayas de éste grupo de ex-convictos rebelan su pasado entre
rejas y sirven de cuento anfetamínico para pasar las noches en vela. No hay
Ranger ni árbitro que pueda detener su vandalismo. No hay chaleco ni portero
que resista su puntería.
El pasado Domingo encontraron una mina en la tibieza de su rival y la
asaltaron como posesos. 17 balazos a quemarropa sirvieron para expoliar las
riquezas del lugar: tres puntos que fueron de oro.
De nada sirve decir que era un partido sin historia: en contra de lo que se
piensa, no es en los partidos de entidad donde te juegas el prestigio, sino
en partidos trampa en los que te lo pueden Alcorconear.
El Grupo Salvaje no tuvo piedad y se comportó con los modales que le
enseñaron en Sin Sin: actuar sin contemplaciones. Con los revólveres llenos
de goles, Juaneta, Jaime, Aiwa, Miko y Edu trenzaron 17 jugadas que acabaron
en 17 orificios sin cauterizar.
El Racing de Salamanca no tuvo opciones y sin presentar digna batalla
el tiroteo sorprendió siendo una sangría. 17- 1 y el Asko aún más lider.
el tiroteo sorprendió siendo una sangría. 17- 1 y el Asko aún más lider.
Fue una tarde para afinar la puntería con la mente puesta en el último gran
asalto de la banda. Un duelo al sol que promete llenar de tinta las crónicas
del Oklahoma News.
El Asko acudirá con todo lo que le define: el espíritu de Wyatt Earp en
su escudo, la puntería de Buffalo Bill en sus botas, y el ceño fruncido del
viejo Clint en su mirada.
Huele a tiroteo: el mesonero se esconde debajo de la barra. Las mujeres
corren por los pasillos del Saloon y el de la funeraria saca la cinta
métrica del bolsillo. Alguien le susurra algo al único que permanece en
pie: "Pandemonium, el Grupo Salvaje está fuera".
Silencio sepulcral y ruido de Viento contra el ventanal. "Te están esperando".
GENIAL. El estilo del cronista me recuerda a Joyce. Estas cronicas van camino de best-seller.
ResponderEliminarY el Asko camino de el Mundialito de Clubes!!!
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