lunes, 30 de mayo de 2011

Asi termina una temporada de Leyenda

Ni fintas, ni slaloms. Ni caños, ni quiebros. La imagen del partido no se
dibujó sobre el encerado parquet del P. Barajas. Tuvo lugar en el banquillo
del Asko de Gama, a donde se dirigió un exhausto y desconcertado rival. Era
el capitán de Manila 5 estrellas, el mejor equipo de todas las Ligas Marca,
que se acercaba sumido en un mar de dudas. Con un hilillo de voz, fundido
física y emocionalmente, sólo fue capaz de murmurar un par de temblorosas
palabras: "No me podía imaginar que esto iba a ser tan jodido". Mi respuesta
no pudo ser otra. "Somos el Asko de Gama".

Algo brilló en sus ojos y se fue asintiendo con la cabeza, como si hubiera
disipado hasta la última de sus dudas. Aquella noche se iría a la cama
sabiendo una cosa más: hay un equipo bianconero que muerde hasta después de
muerto. Se llama Asko de Gama, y este Domingo retó al campeón de todo sin
portero ni banquillo.

El pabellón estaba tan lejos que el partido pareció jugarse en las
Termópilas. Porque Juaneta, Aiwa, Salido, Cañas, KUNdenas y Ameneiro no son
300 pero también habrían parado a un ejército persa. 40 minutos de intensa
defensa sin balón, pierna dura, y contras de vértigo en 2 toques sirvieron
al Asko para mantener el 1-1 a falta de 7 minutos. Una contra llevada a cabo
por Aiwa había servido a Kundenas para poner el empate en el marcador. Un
resultado justo e inesperado que sólo se rompió cuando los pulmones y el
aliento no dieron para más. 2 golpes al mentón y fin de la temporada.
Tenía microrroturas de fibras hasta en los párpados. Pero aún no podía
cerrar los ojos y descansar. Tenía que tenerlos bien abiertos para mirar al
Asko y resumir en un par de palabras el sentir del equipo: Fuerza, asko y
horror.

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